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Preguntas
Frecuentes ante el niño obeso
¿Como
saber si mi hijo es obeso?
La obesidad se define como un
incremento de peso 20 por ciento mayor al peso esperado para la talla.
El diagnostico se hace tomando en cuenta el peso, la edad, y la talla.
¿Por qué mi hijo es obeso?
Por
una combinación de factores genéticos (herencia)
y ambientales como son la estación del año, la región geográfica, que afectan directamente
el tipo de alimentos
disponibles, el ingreso económico familiar, y la educación que tiene influencia directa en la selección de alimentos
para el consumo del niño,
así como la actividad física.
¿Qué riesgos puede tener mi
hijo si no se controla su obesidad?
El 40 por ciento de los niños que
son obesos a los 7 años y el 70 por ciento a los 13 años serán adultos
obesos. Ser obeso implica mayor riesgo de padecer enfermedades asociadas
como son: diabetes, colesterol alto, artrosis, entre otros. Por otro
lado el daño psicológico que el obeso sufre por la discriminación es
otro factor importante a tener en cuenta.
¿Qué tratamiento se
debe seguir?
Para determinar el tratamiento es
indispensable realizar una valoración nutricional completa que incluya:
peso, talla, perímetros de cintura y cadera, análisis de sangre para verificar el valor de sustancias relacionadas directamente con el estado de nutrición,
una encuesta dietética para conocer los alimentos que consume de manera
regular, horarios y hábitos de alimentación en general y una valoración
clínica completa. Con estos datos se realiza una valoración completa y
se dan las pautas del tratamiento a seguir. En general en niños obesos se
trata de corregir la mala elección alimentaria, la actividad física escasa, una dieta especial,
y sobre todo brindar apoyo familiar y social.
¿Es necesario poner a dieta a mi
hijo?
Debemos entender que
"dieta" se define como el conjunto de alimentos que se
consumen en un día, en el caso de un niño obeso es necesario diseñar
una dieta especial para el niño
que debe ser calculada dependiendo del peso y la talla (grado de
obesidad), la actividad física y los hábitos o costumbres que tenga.
No es recomendable emplear dietas con muy bajo aporte de energía ya que
se puede comprometer el crecimiento y desarrollo del niño.
¿De qué depende el éxito del
tratamiento?
El éxito del tratamiento depende de
la decisión del niño
y su familia, de la disminución en el consumo de alimentos y en el
aumento de la actividad física especialmente en cantidad e intensidad
de ejercicio de manera rutinaria programada para el niño y sus características
físicas. Además de llevar a cabo actividades complementarias como
caminar lo más posible para ir de un lugar a otro, subir escaleras en
lugar de usar el elevador, etcétera.
¿Cual es la tarea de los padres?
El apoyo de los padres de familia es
indispensable. Se deben preparar los alimentos de la manera más natural posible y
ofrecer cantidades adecuadas para un niño. Incrementar el consumo
de fruta, verdura, leguminosas, carne blanca, cereales integrales.
Es importante detectar y dar tratamiento a la obesidad lo más
tempranamente posible para evitar sus complicaciones a largo plazo.
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